La jornada del "silencio electoral", período de 72 horas previo a las votaciones del domingo, en el cual cesan los actos partidistas, ha estado marcado por protestas en el norte del país, donde cientos de campesinos demandan sus cédulas de identidad, válidas para votar el domingo.
Durante el período de reflexión, en el que los medios de comunicación están a disposición del Consejo Supremo Electoral (CSE), un grupo de ciudadanos ha bloqueado temporalmente un tramo de carretera para exigir sus documentos para votar en esos comicios, en los que el presidente del país, Daniel Ortega, busca su reelección.
Otro grupo mantiene su protesta en las afueras de la delegación electoral de la provincia norteña de Matagalpa, en espera de sus cédulas.
En el lugar están presentes expertos de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, para verificar en el sitio la demanda de la ciudadanía, confirmó hoy a Efe una portavoz de ese delegación, Celeste Mackenzie.
Los manifestantes, que protestan pacíficamente, de acuerdo a la UE, reclaman la entrega de 5.000 cédulas de identidad.
Según la UE, el presidente de la autoridad electoral, Roberto Rivas, admitió que faltan por entregar 30.000 cédulas, un asunto que también preocupa a la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Hemos notado algunos problemas respecto a la distribución de cédulas", dijo a periodistas el excanciller argentino Dante Caputo, jefe de la misión de 80 observadores que desplegará ese organismo en las elecciones.
Caputo, que llegó anoche a Managua, pidió a las autoridades "hacer un esfuerzo importante para resolver el tema de la cédula, que es instrumento de voto".
En Managua, la capital nicaragüense, la jornada de reflexión transcurre con relativa calma y con llamados a acudir masivamente a las urnas.
La campaña electoral, que comenzó el 20 de agosto pasado, finalizó anoche con pequeñas y diversas actividades de los cinco partidos en contienda, que incluyó una misa donde el cardenal Miguel Obando, en su homilía, agradeció a Ortega por su labor.
Ortega, un exguerrillero marxista y favorito para ganar los comicios del domingo, asistió a esa misa vestido con camisa blanca y pantalón negro, y tomó la hostia de las manos del cardenal Obando, a quien saludó al terminar la liturgia.
El gobernante sandinista aspira a continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Ese fallo ha sido calificado de "inconstitucional" y de "golpe a la democracia" por los opositores.
Ortega, que encabeza la intención de votos, según todas las encuestas, decidió el martes pasado iniciar su período de silencio electoral y exigió a sus contrincantes no promover la violencia y respetar los resultados de los comicios.
También instó a los nicaragüenses "votar sin miedo" y con la "seguridad" de que el sufragio "será respetado".
Ese mismo llamado, de acudir masivamente a las urnas, ha sido hecho por los obispos, empresarios y diversos organismos de la sociedad civil.
Los otros aspirantes dirigieron a la población, en la víspera, mensajes por radio o televisión en busca de los apoyos que les den el triunfo para gobernar Nicaragua durante cinco años.
Ortega tendrá como principales oponentes al empresario de radio Fabio Gadea, de la alianza Partido Liberal Independiente (PLI); y al exgobernante Arnoldo Alemán, de la alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), segundo y tercero en la intención de voto, respectivamente, según los sondeos.
También se presentan como candidatos presidenciales el exdirigente de la "contra" y actual diputado Enrique Quiñónez por Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el académico Róger Guevara, por la Alianza Por la República (Apre).
El proceso es vigilado por unos 200 observadores extranjeros de la OEA, la UE y un grupo de expertos latinoamericanos en observación electoral, y unos 20.000 observadores nacionales.
Elecciones Presidenciales 2011
Otro grupo mantiene su protesta en las afueras de la delegación electoral de la provincia norteña de Matagalpa, en espera de sus cédulas.
En el lugar están presentes expertos de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, para verificar en el sitio la demanda de la ciudadanía, confirmó hoy a Efe una portavoz de ese delegación, Celeste Mackenzie.
Los manifestantes, que protestan pacíficamente, de acuerdo a la UE, reclaman la entrega de 5.000 cédulas de identidad.
Según la UE, el presidente de la autoridad electoral, Roberto Rivas, admitió que faltan por entregar 30.000 cédulas, un asunto que también preocupa a la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Hemos notado algunos problemas respecto a la distribución de cédulas", dijo a periodistas el excanciller argentino Dante Caputo, jefe de la misión de 80 observadores que desplegará ese organismo en las elecciones.
Caputo, que llegó anoche a Managua, pidió a las autoridades "hacer un esfuerzo importante para resolver el tema de la cédula, que es instrumento de voto".
En Managua, la capital nicaragüense, la jornada de reflexión transcurre con relativa calma y con llamados a acudir masivamente a las urnas.
La campaña electoral, que comenzó el 20 de agosto pasado, finalizó anoche con pequeñas y diversas actividades de los cinco partidos en contienda, que incluyó una misa donde el cardenal Miguel Obando, en su homilía, agradeció a Ortega por su labor.
Ortega, un exguerrillero marxista y favorito para ganar los comicios del domingo, asistió a esa misa vestido con camisa blanca y pantalón negro, y tomó la hostia de las manos del cardenal Obando, a quien saludó al terminar la liturgia.
El gobernante sandinista aspira a continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Ese fallo ha sido calificado de "inconstitucional" y de "golpe a la democracia" por los opositores.
Ortega, que encabeza la intención de votos, según todas las encuestas, decidió el martes pasado iniciar su período de silencio electoral y exigió a sus contrincantes no promover la violencia y respetar los resultados de los comicios.
También instó a los nicaragüenses "votar sin miedo" y con la "seguridad" de que el sufragio "será respetado".
Ese mismo llamado, de acudir masivamente a las urnas, ha sido hecho por los obispos, empresarios y diversos organismos de la sociedad civil.
Los otros aspirantes dirigieron a la población, en la víspera, mensajes por radio o televisión en busca de los apoyos que les den el triunfo para gobernar Nicaragua durante cinco años.
Ortega tendrá como principales oponentes al empresario de radio Fabio Gadea, de la alianza Partido Liberal Independiente (PLI); y al exgobernante Arnoldo Alemán, de la alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), segundo y tercero en la intención de voto, respectivamente, según los sondeos.
También se presentan como candidatos presidenciales el exdirigente de la "contra" y actual diputado Enrique Quiñónez por Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el académico Róger Guevara, por la Alianza Por la República (Apre).
El proceso es vigilado por unos 200 observadores extranjeros de la OEA, la UE y un grupo de expertos latinoamericanos en observación electoral, y unos 20.000 observadores nacionales.
Elecciones Presidenciales 2011